Tres capas en la tercera semana
Durante la segunda semana el embrión es un disco de dos capas: epiblasto e hipoblasto. En la tercera semana ocurre la gastrulación —las células del epiblasto migran a través de la línea primitiva— y el disco pasa a tener tres capas. Todo lo que serás salió de ahí.
El ectodermo queda arriba y da piel, sistema nervioso y los epitelios de las aberturas del cuerpo, incluida la boca. El mesodermo queda en medio y da músculo, hueso, sangre y tejido conectivo. El endodermo queda abajo y da el revestimiento del tubo digestivo y del respiratorio.
En cabeza y cuello esa repartición limpia se rompe, y ahí es donde se cae la mitad del salón en el examen: gran parte del hueso, el cartílago y el conectivo de la cara no vienen del mesodermo, vienen de la cresta neural.
La cresta neural: la cuarta hoja
Cuando la placa neural se pliega para cerrar el tubo neural (semana 4), las células que quedaban en los bordes del pliegue no se quedan quietas: pierden sus uniones, migran por todo el embrión y se convierten en cosas muy distintas entre sí. A eso se le llama cresta neural.
De la cresta neural salen los ganglios sensitivos, la médula suprarrenal, los melanocitos, el tabique aortopulmonar… y, en la cabeza, casi todo el tejido conectivo de la cara: huesos de la cara, dentina, cemento, pulpa, ligamento periodontal y hueso alveolar.
Como es un tejido de origen ectodérmico que se comporta como mesénquima, se le llama ectomesénquima. El nombre no es un capricho de examen: es la razón de que un problema de migración de cresta neural produzca a la vez cara, corazón y dientes alterados en un mismo síndrome.
Ojo con estoRegla que resuelve muchas preguntas: en el diente, sólo el esmalte es de epitelio ectodérmico. Dentina, pulpa, cemento, ligamento y hueso alveolar son ectomesénquima de cresta neural.
Inducción recíproca
Ningún tejido del diente se forma solo. El epitelio bucal manda una señal al ectomesénquima subyacente; el ectomesénquima responde y devuelve otra señal que obliga al epitelio a seguir avanzando. Esa conversación de ida y vuelta se llama inducción recíproca y es el motor de toda la odontogénesis.
El experimento clásico: si tomas epitelio bucal de una zona donde no habría dientes y lo colocas sobre ectomesénquima de cresta neural de zona dental, se forma un germen dentario. Quien manda la información de qué diente será y dónde es el ectomesénquima, no el epitelio.
Las moléculas que hacen ese diálogo son familias que verás repetidas toda la carrera: BMP, FGF, SHH y WNT. No hace falta memorizar cascadas completas en primer cuatrimestre; sí hace falta poder decir que la señal va en los dos sentidos y que el ectomesénquima lleva la instrucción.