La membrana: frontera con aduana
Toda célula está envuelta por una bicapa de fosfolípidos. Cada fosfolípido tiene una cabeza que ama el agua y dos colas que la odian; en el agua se acomodan solos en dos filas, colas contra colas. Esa doble fila es una barrera que el agua y los iones no cruzan por su cuenta.
Flotando en esa bicapa hay proteínas: canales y bombas que dejan pasar cosas, receptores que reciben señales y moléculas de adhesión que agarran a las células vecinas. Como las proteínas se mueven dentro de la bicapa igual que botes en el mar, al modelo se le llama mosaico fluido (Singer y Nicolson, 1972).
Del lado de afuera, la membrana está decorada con azúcares unidos a lípidos y proteínas: el glucocáliz. Es el uniforme de la célula: con él el sistema inmune la reconoce como propia. Los tipos de sangre ABO son exactamente eso, azúcares del glucocáliz del glóbulo rojo.
Transporte: quién pasa y quién paga
El transporte pasivo no gasta energía porque va a favor del gradiente, de donde hay más hacia donde hay menos. Difusión simple (gases como el O₂ cruzan directo), difusión facilitada (la glucosa entra por una proteína canal) y ósmosis, que es la difusión del agua.
El transporte activo va contra el gradiente y por eso cuesta ATP. El ejemplo que tienes que saber con números es la bomba de sodio-potasio: en cada ciclo saca 3 Na⁺ y mete 2 K⁺. Esa bomba se lleva una fracción enorme de la energía de la célula y mantiene el voltaje que las neuronas usan para disparar.
Para cosas grandes la membrana no se atraviesa, se dobla: endocitosis para tragar (si es un sólido grande, fagocitosis — así se come un macrófago a una bacteria en la encía) y exocitosis para sacar. Los ameloblastos secretan la matriz del esmalte por exocitosis.
Ojo con estoÓsmosis en corto: el agua se mueve hacia donde hay MÁS soluto. Si lo piensas al revés, todas las preguntas de suero hipertónico/hipotónico te van a salir volteadas.
Los organelos como línea de producción
No memorices los organelos como lista: enciérralos en una historia. El núcleo guarda los planos (ADN). Los ribosomas leen las copias de esos planos (ARNm) y arman proteínas. Si el ribosoma trabaja pegado al retículo endoplásmico, la proteína entra al retículo rugoso, se pliega y se le ponen los primeros azúcares.
Del retículo, la proteína viaja en vesícula al aparato de Golgi, que la termina, la etiqueta y la despacha: a la membrana, al exterior o a un lisosoma. El lisosoma es el estómago de la célula: bolsa de enzimas ácidas que digiere lo que la célula traga y sus propias piezas viejas. El retículo liso, sin ribosomas, fabrica lípidos y desintoxica.
La mitocondria no está en esa línea: es la planta de luz. Quema glucosa con oxígeno y produce ATP (respiración celular). Tiene su propio ADN y se hereda sólo de la madre. Y el citoesqueleto —microtúbulos, filamentos intermedios y de actina— es andamio, riel de transporte y motor del movimiento, todo a la vez.
El remate clínico: una célula te dice su oficio por sus organelos. El ameloblasto y el odontoblasto, que secretan matriz sin parar, traen retículo rugoso y Golgi gigantes. El músculo, que gasta, viene repleto de mitocondrias. En el examen te van a describir organelos y preguntar el oficio: piensa en qué produce la célula.