Lámina dental
En la semana 6, el epitelio bucal de los futuros arcos prolifera y se engruesa formando una banda en herradura: la lámina dental. Por fuera de ella, otra banda paralela —la lámina vestibular— se hunde y sus células degeneran, abriendo el surco que separa el labio y el carrillo del proceso alveolar. Ese es el vestíbulo bucal.
Sobre la lámina dental aparecen diez engrosamientos en cada arcada: los diez gérmenes de la dentición temporal. Los permanentes de reemplazo surgirán después de una prolongación lingual de esa misma lámina, y los molares permanentes de su extremo posterior, que sigue creciendo hacia atrás durante años.
Cuando la lámina cumple su función se fragmenta, pero no siempre desaparece del todo: los fragmentos que quedan son los restos epiteliales de Serres, y de ellos pueden originarse quistes de la lámina dental y algunos dientes supernumerarios.
Brote, casquete y campana
Etapa de brote (semana 8): el germen es una simple bola de epitelio que empuja hacia el ectomesénquima. Aún no hay organización interna. Aquí se decide cuántos dientes habrá: una falla de iniciación produce anodoncia u oligodoncia, y un exceso, supernumerarios.
Etapa de casquete (semana 9–10): la cara profunda del brote se invagina y toma forma de gorro. Ya se distinguen las tres partes del germen: órgano del esmalte (epitelio), papila dental (ectomesénquima que queda dentro de la concavidad) y saco o folículo dentario (ectomesénquima que lo envuelve). Aparece el nudo del esmalte, un grupo de células que no se dividen y que emite las señales que determinan dónde irá cada cúspide. Aquí se define la forma: las fallas dan macrodoncia, microdoncia, geminación o fusión.
Etapa de campana (semana 11–12 en adelante): el germen se profundiza y el órgano del esmalte muestra sus cuatro capas. Epitelio dental externo, que protege y recibe los vasos. Retículo estrellado, células estrelladas con matriz rica en glicosaminoglicanos que amortigua. Estrato intermedio, capa clave porque su fosfatasa alcalina es necesaria para que el esmalte se mineralice. Epitelio dental interno, cuyas células se diferenciarán en ameloblastos.
En la campana avanzada ocurre la histodiferenciación: el epitelio dental interno induce a las células periféricas de la papila a convertirse en odontoblastos, y estos empiezan a depositar predentina. La primera dentina depositada induce a su vez a los ameloblastos a secretar esmalte. Nadie empieza solo: la inducción recíproca otra vez.
Ojo con estoEl orden de secreción es siempre dentina primero, esmalte después. Es una de las preguntas de examen más repetidas y la razón de que un ameloblasto necesite dentina debajo para funcionar.
Quién produce qué
Órgano del esmalte, del epitelio: da los ameloblastos y por tanto el esmalte. Es la única parte epitelial del germen y desaparece casi por completo al terminar la formación de la corona; su resto forma el epitelio dentario reducido, que protege el esmalte hasta la erupción y luego origina el epitelio de unión.
Papila dental, ectomesénquima: da los odontoblastos —y con ellos la dentina— y la pulpa. Un mismo tejido produce el tejido duro y el blando del interior del diente, y por eso pulpa y dentina se estudian juntas como complejo dentinopulpar.
Saco o folículo dentario, ectomesénquima: da los cementoblastos (cemento), los fibroblastos del ligamento periodontal y los osteoblastos del hueso alveolar. Es decir, todo el periodonto de inserción sale del folículo.