Paladar primario
El paladar primario se forma en las semanas 5 a 6 a partir del segmento intermaxilar. Es pequeño: sólo la porción triangular por delante del agujero incisivo, la que sostiene los cuatro incisivos superiores.
Todo lo que está por detrás del agujero incisivo es paladar secundario, y se forma después y por otro mecanismo. El agujero incisivo es, entonces, mucho más que un accidente anatómico: es la frontera entre dos historias embriológicas distintas y el punto de referencia para clasificar cualquier hendidura.
Paladar secundario: los procesos palatinos
Desde la cara interna de cada proceso maxilar crecen dos láminas, los procesos palatinos. Hacia la semana 7 cuelgan verticalmente a los lados de la lengua, porque la lengua ocupa toda la cavidad.
Entre las semanas 7 y 8 la mandíbula crece hacia adelante y la lengua desciende. Los procesos palatinos rotan a la horizontal en cuestión de horas, se acercan en la línea media y se fusionan entre sí de adelante hacia atrás, y con el paladar primario por delante y con el tabique nasal por arriba. El cierre termina alrededor de la semana 12.
La fusión ocurre en dirección anteroposterior, por lo que la parte más tardía —el paladar blando y la úvula— es la más expuesta a fallar. La úvula bífida es la forma mínima de hendidura palatina y muchas veces es el único signo visible de una hendidura submucosa.
Ojo con estoEl cierre del paladar es un mes más tardío en las mujeres, y esa demora se usa para explicar por qué el paladar hendido aislado es más frecuente en ellas, mientras que el labio hendido con paladar es más frecuente en varones.
Clasificación de las hendiduras
Hendidura anterior al agujero incisivo: afecta labio y paladar primario, uni o bilateral. Es una falla de fusión entre proceso maxilar y nasal medial, semanas 6 a 7.
Hendidura posterior al agujero incisivo: paladar secundario, duro y blando. Es una falla de elevación, de contacto o de desaparición del epitelio de fusión entre procesos palatinos, semanas 8 a 12.
Hendidura combinada anterior y posterior: los dos mecanismos fallaron. Clínicamente implica problemas de alimentación por falta de sello, otitis media de repetición por disfunción del tensor del velo sobre la trompa auditiva, y alteración del habla por escape nasal.
La lengua
Hacia la semana 4 aparecen en el piso de la faringe dos abultamientos linguales laterales y uno medio, el tubérculo impar, todos del primer arco: forman los dos tercios anteriores de la lengua. Detrás aparece la cópula o eminencia hipobranquial, de arcos tercero y cuarto, que da el tercio posterior.
El límite entre ambas porciones es el surco terminal en forma de V, con el agujero ciego en su vértice. Ese agujero es la cicatriz del punto por donde descendió el primordio tiroideo: si el conducto tirogloso no se cierra, queda un quiste en la línea media del cuello o una tiroides lingual.
La inervación cuenta la historia del origen: dos tercios anteriores con sensibilidad general del trigémino (V3, nervio lingual) y gusto del facial (VII, cuerda del tímpano); tercio posterior con sensibilidad general y gusto del glosofaríngeo (IX); base de la lengua por el vago (X). La musculatura no viene de los arcos sino de los miotomos occipitales, y por eso la inerva el hipogloso (XII).
Puntos clave
- Paladar primario: semanas 5–6, del segmento intermaxilar, por delante del agujero incisivo.
- Paladar secundario: procesos palatinos del maxilar; elevan en semanas 7–8 al descender la lengua y cierran hacia la semana 12.
- La fusión palatina va de adelante hacia atrás: lo último y más vulnerable es paladar blando y úvula.
- El agujero incisivo es el punto de referencia para clasificar hendiduras: anteriores, posteriores o combinadas.
- Lengua: 2/3 anteriores del arco 1 (V3 sensibilidad, VII gusto); 1/3 posterior del arco 3 (IX); músculos de miotomos occipitales (XII).
- Agujero ciego = origen del descenso tiroideo; conducto tirogloso persistente → quiste cervical medio.